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Tu piel al día

Vivir en Cuenca es un privilegio, pero sus 2500 metros de altura y su clima seco esconden un riesgo invisible: la radiación ultravioleta aquí golpea hasta un 30% más fuerte que a nivel del mar. Por eso, la fotoprotección y la fotoeducación no son modas; son escudos vitales en Ecuador, donde el cáncer de piel es uno de los más prevalentes, ocupando los primeros lugares de incidencia en ciudades interandinas según el Registro Nacional de Tumores.

Como dermatólogo, veo a diario cómo el sol «pasa factura» de forma acumulativa. Una de las señales de alarma más importantes son las queratosis actínicas. Se trata de lesiones precancerosas que aparecen en zonas expuestas como rostro, orejas, cuero cabelludo y brazos. No esperes ver un gran tumor; al principio se sienten más de lo que se ven: son pequeñas costras ásperas al tacto, rojizas o rasposas, similares a un papel de lija, que no terminan de sanar.

Ignorarlas es un peligro, ya que un porcentaje de ellas puede evolucionar hacia un carcinoma epidermoide (un tipo de cáncer de piel). La clave absoluta es la prevención.

¿Qué debes hacer?

Usa protector solar SPF 50+ cada 3 horas (incluso si está nublado).Suma barreras físicas como sombreros de ala ancha y gafas con filtro UV. Acude a un chequeo dermatológico anual. La forma correcta de evaluarte es mediante una dermatoscopia, un examen clínico rápido e indoloro donde revisamos tu piel milímetro a milímetro.

No dejes que una pequeña mancha áspera se convierta en un problema mayor. Detectar a tiempo es salvar tu piel. Tu cita anual con el dermatólogo es tu mejor estrategia.