Es una enfermedad crónica que se presenta antes de los 40 años de edad, más frecuentes en mujeres, y se caracteriza por nódulos, abscesos o ¨nacidos¨ dolorosos, fétidos y purulentos que dejan túneles y cicatrices principalmente en axilas, ingle, glúteos y mamas. Se asocia con sobrepeso, tabaquismo, puede haber tendencia familiar y suele agravarse por el roce.
Afecta importantemente en la vida diaria, el bienestar psíquico y social de quien lo padece; además se acompaña de dolor, dificultad de moverse y el olor que se desprenden le causa mucha ansiedad y depresión.
No es una enfermedad infecciosa y no es contagiosa. Se debe a la obstrucción de folículos piloso asociado a factores hormonales, genéticos e inflamatorios. Puede complicarse con infecciones secundarias, cicatrices y, en raras ocasiones, cáncer epidermoide.
Su tratamiento debe ser llevado por su dermatólogo quien valorará el grado de su enfermedad (leve, moderado o grave) y en conjunto con un equipo de profesionales podrá ayudarle a tener un mejor control de su enfermedad.




