La Esclerodermia es una enfermedad crónica, poco frecuente, en la que existe una alteración del sistema inmune con sobreproducción del colágeno, lo que provoca endurecimiento de la piel, inflamación y fibrosis de diferentes órganos. Es más frecuente en mujeres respecto a los hombres. Dependiendo de la extensión se puede clasificar en esclerosis sistémica limitada o difusa. La evolución de la enfermedad difiere en cada paciente, dependiendo del grado de afectación, variando desde formas más benignas a graves.
Dentro de los síntomas podemos observar engrosamiento y endurecimiento cutáneo de los dedos de las manos, úlceras en las yemas de los dedos, dificultad para la apertura bucal. Es frecuente la afectación vascular con fenómeno de Raynaud (dedos que cambian de color en respuesta a la exposición al frío: blanco, azul violáceo, rojo) con duración mayor a 30 minutos, acompañado de dolor. Otros síntomas incluyen dificultad para tragar y reflujo por fibrosis esofágica, dificultad para respirar y tos seca por fibrosis pulmonar. Otros órganos que pueden afectarse son riñón, corazón y sistema articular.
El diagnóstico temprano es importante y debe estar a cargo de un dermatólogo. Se solicitarán exámenes de sangre, imágenes como radiografía de tórax y pruebas digestivas o cardiorespiratorias complementarias para evaluar afectación de otros órganos y poder clasificar la enfermedad, estableciendo el tratamiento más apropiado.




