Es una entidad relativamente frecuente en la población infantil y está encasillada como parte de las manifestaciones de la Dermatitis Seborreica. Ocurre en las zonas de piel en las que las glándulas sebáceas son más activas como cara y el cuero cabelludo, la edad de aparición comúnmente es en la lactancia (las 10 primeras semanas), afecta hasta un 6 % de la población pediátrica, existiendo un sobre crecimiento de Pytirosporum ovale.
Se manifiesta con enrojecimiento y escamas grasientas (blanco- amarillentas) que pueden ser gruesas y adherentes, difíciles de desprender, en la piel de la cabeza y cara de un lactante y es por eso que se le conoce con el nombre de (COSTRA LÁCTEA) o (COSTRA DE LECHE).
Su curso es oscilante, es decir mejora y reincide para remitir espontáneamente alrededor del primer año de vida, es raro en el escolar y durante la adolescencia puede volver a presentarse. El tratamiento dependerá también de la extensión de la erupción y el uso de algún champú con sulfuro de selenio, ácido salicílico, alquitrán de hulla o con ketoconazol. Es importante educar a la comunidad que el paciente sea tratado por personal calificado especialmente por dermatólogo.




